Cd. Juarez, Chih.- Donald Trump, con ordenar la violación del reglamento de la FIFA en cuanto a las tarjetas rojas y sus consecuencias, sino que, además, exhibió su prepotencia y su impunidad, por si alguien dudaba, ventilando la trampa y confesando su autoría.
No fue suficiente para Infantino adular a quien se cree dueño del cielo y de la Tierra, inventándole un premio de la paz, sino que accedió a levantarle la suspensión al delantero de la selección estadunidense, Folarin Balogun, concretando el atropello a la vista de todo el mundo. Aun así, Bélgica le ganó 4 a 1 a Estados Unidos a Trump y a Infantino. De vez en cuando, el futbol también hace justicia. No obstante, desde ese momento todas las decisiones arbitrales y del VAR quedaron bajo sospecha. México perdió con Inglaterra en un partido formidable donde hubo de todo: buen juego, goles, emociones, lucha. Inglaterra mostró un gran personalidad y México se fue del Mundial dignamente.
Hay maneras de ganar y de perder. Lo de Paraguay con Francia mostró la otra cara de este juego que también puede ser tramposo. También se puede apelar, como hizo Paraguay, a todas las marrullerías conocidas e inventadas, para provocar al adversario y tratar de jugar lo menos posible. Fue una ofensa al futbol. Una vergüenza, con un árbitro cómplice.
Según mi experiencia, si un equipo pretende jugar bien necesita un volante central de calidad. Alguien que ejerza de vértice de la jugada. Que sea el inicio de la gestación, para encontrar la jugada de gol. Pongo dos ejemplos de este Mundial: Vitor Machado, Vitinha, de Portugal, y Rodrigo Hernández, Rodri, de España. Ellos no sólo distribuyen, y muy bien, sino que inician una jugada, es el comienzo de algo. También colaboran con los centrales en la recuperación y la defensa. Es un placer extra, cuando vemos a jugadores jugar tan bien como ellos.
“La línea recta no tiene misterio”, dijo el arquitecto brasileño Niemeyer. Llevado al futbol, digamos que el llamado “futbol directo” tampoco tiene misterio y es fácilmente advertible. Es mejor y generalmente más eficaz, llegar al gol por el camino indirecto del toque, la habilidad y el talento. Jugar bien, en otras palabras.
Copiar, aunque sea humano, no es divino
En otros artículos he hablado de los equipos, todos, que copian la salida del fondo sin reparar que es pésima. Bien, resulta que he visto, ahora, que algunas selecciones (Francia y Marruecos, por ejemplo) copian el inicio del medio, que hizo habitualmente el Paris Saint-Germain. Tiran un pelotazo largo, hacia un costado, afuera, para luego ir a presionar el saque de banda del rival. Pregunto ¿no es mejor salir jugando? Y sigo preguntando ¿no es mejor hacer algo propio y no copiar
